Con el tiempo, aprendí a cuidar de cada uno de ellos, a conocerlos desde raíz esperaba cada día para volver a verlos, para sentir su aroma… realmente comencé a amar su compañía.
Los jazmines, se volvieron lo más indispensable para mi vida… He perdido algunos por completo en inviernos helados que arrasaban con todo… he levantado pétalos de otros y los guardé para siempre, me he encontrado con otros, quienes hoy son dueños de mi corazón, son responsables de mi felicidad… son lo más lindo.
He crecido con cada uno de ellos, he aprendido tanto de su forma de vivir.
Son todos tan iguales por fuera, pero nunca los confundí… tengo de esos… los que se marchitan cuando estoy mal, los que pierden su aroma con cada lágrima… tengo otros, que perfuman mi vida, que sonríen en cada rayo de sol.
Volvería a elegir a cada uno de mis jazmines para siempre, para tenerlos conmigo en cada caída, en cada logro, en cada felicidad… Si comparto mi vida con ellos, no necesito nada más.




